En Santander estamos comprometidos con la paz
Las buenas noticias comienzan con el trabajo de desminado, reparación colectiva, los procesos de reubicación y los proyectos productivos que se adelantan como acciones de paz donde además, se involucran a jóvenes para que participen y construyan en la historia del nuevo país.
En un trabajo conjunto con los batallones de desminado y el Daima (Dirección para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal), Juanita Ibáñez, directora de la Oficina de Atención Integral a Víctimas, asegura que se trabaja en el desminado de 3 municipios santandereanos: Sabana de Torres, El Carmen de Cucurí y se hacen estudios no técnicos en Barrancabermeja para establecer si es necesario.
Informó que también se priorizan Simacota, Suratá y Matanza donde se están buscando recursos para reparar desde la Nación.
Los procesos continúan también en zona rural de municipios como Betulia para que familias desplazadas retornen y sean reubicadas con trabajo en diferentes proyectos agrícolas, microempresas y productividad. Específicamente el apoyo a la Vereda La Putana, el cual se hace desde la Unidad de Víctimas de Santander.
En Riachuelo, corregimiento de Charalá se concertaron medidas con la comunidad y se dotó de computadores a un colegio afectado para continuar haciendo capacitación y formación de liderazgo político y asociativo para reconstruir el tejido social de las víctimas.
“Son procesos difíciles porque la reparación colectiva lleva años y a veces hay pocas acciones por falta de recursos, pero en 2017 Santander ha demostrado una efectividad del 97 % cumpliendo con 13 de 15 medidas colectivas donde se ha entregado no solo a la comunidad, también a los territorios afectados lo que requieren para comenzar de nuevo” puntualizó Juanita Ibáñez.